Descripción
Este ingrediente es perfecto para agregar en:
Bollería casera, bizcochos y galletas, donde aporta humedad y un tono dorado natural; en cafés, tés e infusiones para un dulzor más aromático; en yogures, frutas y cereales; y en salsas o marinados donde se busca un ligero matiz tostado y profundo.
Su textura fina facilita su disolución tanto en frío como en caliente, integrándose fácilmente en todo tipo de recetas.
Consejos para su conservación y uso:
Conservar en un lugar fresco y seco, protegido de la humedad. Mantener el envase bien cerrado para evitar que el azúcar se compacte.
En caso de que se apelmace ligeramente (algo natural debido a su contenido en melaza), basta con deshacerlo con una cuchara o tamizarlo antes de usar.
Para repostería, puede sustituir al azúcar blanco en la misma proporción, aportando un resultado más jugoso y aromático.





