Una receta sencilla y llena de sabor para los días de otoño. La calabaza y la cebolla se asan hasta quedar tiernas y ligeramente doradas; después se combinan con pollo, nueces crujientes y una suave salsa de yogur y limón. Es un plato completo, fácil de preparar y perfecto para disfrutar tanto recién hecho como templado.
Ingredientes para 2 personas
- ½ calabaza
- 1 pechuga de pollo
- 1 cebolla morada
- Un puñado de nueces
- 1 yogur natural
- ½ limón
- Aceite de oliva, pimentón, sal y pimienta
- Perejil

Preparación
- Corta la calabaza en trozos y la cebolla en gajos. Añade aceite, sal y pimentón. Hornea a 200 °C durante 25–30 minutos.
- Corta el pollo en dados, salpimiéntalo y dóralo en una sartén hasta que esté bien cocinado.
- Mezcla el yogur con unas gotas de limón y una pizca de sal.
- Extiende la salsa en el plato, coloca encima la calabaza, la cebolla y el pollo. Termina con las nueces troceadas y perejil.
Truco: añade las nueces al final para que conserven el crujiente.